Autocuidado

Cuidarse a uno mismo, a los demás y al mundo, de forma integrada, no es fácil. Elegir —entre la multitud de propuestas existentes— las prácticas más efectivas y apropiadas para el propio cuidado en cada momento, tampoco. Y llevar a cabo tales prácticas con regularidad, sinergia, equilibrio, alegría y agilidad, quizás menos. Para superar estos tres retos vitales, conviene dotarnos de herramientas potentes, conocimientos adecuados y marcos estimulantes.